Physician's Resources: Reparación de Ligamentos


La articulación del tobillo está formada por tres huesos: la tibia, el astrágalo y el peroné. Estos huesos constituyen una cazoleta sobre la cual se mueve la articulación del tobillo.

La tibia, el peroné y el astrágalo se interconectan por medio de ligamentos. Piense que los ligamentos son como bandas elásticas gruesas que sostienen a los huesos para que las articulaciones sean estables y funcionen debidamente. Cuando un tobillo se disloca, el ligamento se estira, o se tuerce de forma parcial o total. Las estructuras musculares y tendinosas rodean los ligamentos. Estas estructuras le proporcionan movimiento a la articulación del tobillo para actividades como lo son el caminar y el correr. Los ligamentos y los tendones están revestidos de vasos sanguíneos, nervios y piel. La articulación del tobillo le permite al pie un movimiento de arriba hacia abajo. Justo en el inferior de la articulación del tobillo se encuentra la articulación esférica, ésta permite el movimiento de adentro hacia fuera.

Síntomas de una lesión en el tobillo
Los síntomas de un esquince del tobillo varían de acuerdo con la gravedad. Generalmente, el tobillo está adolorido, hinchado y pálido. Se dificulta el caminar y puede llegar a interrumpirse dicha actividad dependiendo de la gravedad del esguince. Puede presentarse una sensación de desequilibrio, especialmente en los casos severos de esquinces de tobillo donde los ligamentos se tuercen. Los esquinces de tobillo se clasifican por “tipos” y fluctúan entre leve, moderado y severo. La clasificación del esguince ayuda al cirujano podiátrico a diagnosticar las estructuras específicas que se han visto afectadas por la lesión. De igual modo, lo ayuda a determinar el tratamiento apropiado para cada tipo de esquince. El esquince de tobillo Tipo I es el menos severo y ocurre cuando las fibras ligamentosas se han estirado o torcido levemente. El esguince Tipo II ocurre cuando algunas de estas fibras o ligamentos se han torcido por completo. El Tipo III es el más severo, ocurre cuando el ligamento entero está torcido y se presenta un desequilibrio significativo en la articulación del tobillo. Puede que exista fractura en el hueso del tobillo o fuera del hueso del pie. Las fracturas merecen ser diagnósticadas y atendidas inmediatamente para que reciban un tratamiento apropiado.

Diagnóstico
El Dr. Rodríguez examina el tobillo para identificar el tipo de esquince y determinar el método de tratamiento apropiado. Puede que se utilicen radiografías o radiografías especializadas del pie y el tobillo para revelar la presencia de fractura, dislocación o desequilibrio en la articulación del tobillo. Es poco probable que haya que realizar exámenes más sofisticados para inspeccionar lesiones en los tejidos blandos. Por ejemplo: la tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) y las representaciones por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) ofrecen una imagen detallada de las estructuras óseas y de los tejidos blandos que circunscriben el tobillo. Una vez se establece el diagnóstico, el Dr. Rodríguez le recomendará la terapia apropiada.

Tratamientos
El tratamiento inicial incluye el método RHCE de reposo, hielo, compresión y elevación (RICE, por sus siglas en inglés). El método RHCE promueve la recuperación, disminuye el dolor y reduce la hinchazón que rodea al tobillo. En los casos más severos, se recomiendan actividades que no representen carga completa y el uso de muletas. La compresión puede hacerse con un vendaje elástico, una férula, un yeso corto o dispositivo corrector en la pierna, dependiendo de la gravedad. La capacidad para caminar y efectuar actividades que conllevan carga completa variará de acuerdo con la gravedad o el Tipo de esguince de tobillo.

El Dr. Rodríguez determinará estos factores una vez haya hecho el diagnóstico. La mayoría de los esguinces de tobillo se recuperan en un período de tres a ocho semanas. En los casos más graves, los ligamentos pueden necesitar un tiempo de recuperación prolongado para asegurar la estabilidad del tobillo. Los esquinces repetidos en el tobillo, pueden ocasionar un desequilibrio crónico que interfiera con el caminar y las actividades deportivas. En este caso, el cirujano podiátrico puede recomendar un procedimiento quirúrgico para ajustar o crear nuevos ligamentos alrededor de la articulación del tobillo y así reestablecer su equilibrio.


Por lo general, el tratamiento conservador, que se utiliza para manejar muchos problemas de pie y tobillo, alivia los síntomas de dolor. Por ejemplo, los ejercicios de estiramiento efectuados después de la lesión ayudan a prevenir lesiones recurrentes. Muchos de estos ejercicios pueden hacerse en la casa luego de haber recibido un adiestramiento apropiado. Las tobilleras, los correctores y las vendas adhesivas colocadas en la articulación del tobillo pueden ser de gran beneficio para los individuos que participan en deportes. Puede que su cirujano podiátrico le recomiende el uso de alguna ortesis preventiva para evitar lesiones futuras.


Resumen
El refrán "it is better to break an ankle than sprain one" no aplica si la lesión es diagnosticada y tratada apropiadamente por el Dr. Rodríguez. Si se ofrece el tratamiento correcto, el tobillo rehabilitado puede tolerar actividades normales y soportar la carga que recibe cuando se practica algún deporte. El Dr. Rodríguez cuenta con una especialidad en pie y tobillo, por lo que puede diagnosticar condiciones en éstas áreas y determinar el tratamiento apropiado.

Aunque estos son algunos de los tratamientos más recetados para los casos de esguince de tobillo, pueden usarse otros. El Dr. Rodríguez determinará qué tratamiento dará el mejor resultado según sea el caso.